La mayoría de los medios argentinos se regodea en estas horas con el resultado negativo en la votación por la homologación de las llamadas “retenciones”. Su no disimulada alegría es el resultado de más de cuatro meses de presiones mediáticas para crear las condiciones ideológicas de desestabilizacion y lograr imponer su discurso unilineo a una población domesticada y antiperonista historica. La movilización “popular” del “campo” realizada en Palermo demarcó los límites que se impone el capital a la hora de presionar al estado y marcó la conducta a seguir al conjunto de la población. Los especímenes de clase media alta en la movilización, como muestran las fotos publicadas en Indymedia, le dió al acto un claro contenido ideológico y de clase.
Ciertamente, también arrastró a un conjunto de imbéciles funcionales al discurso de la derecha. El acto en Palermo y su continuidad en el resultado de la votación no marca una derrota, sino lo que marca son las contradicciones insalvables del montonerismo remanente en formular un plan de liberación nacional. La incapacidad movilizadora del kirchnerismo se reflejó en su acto financiado con recursos del estado y en el que concurrieron mayoritariamente su base clientelar. Durante todo este tiempo el montonerismo fue incapaz de delinear una política clara de liberación nacional, a no ser su esperpéntico linaje con lo que algunos periodistas del capital denominan “capitalismo de amigos”. Baez, Cristobal Lopez et al, fueron la base de relanzamiento de la “burguesía nacional;” sin embargo el montonerismo no fue capaz de recrear el estado distriubucionista del primer peronismo. Su método chantajista de crear poder a través de las apretadas a organizaciones de base independientes erosionaron su poder en las barriadas populares y le quitaron su sustento movilizador. Kirchner, al contrario, terminó de construir el huevo de la serpiente: la derecha reaccionaria aunada en un discurso de clase impensable tiempo atrás. El populismo agrario fue la base de sustentación de esa derecha oligárquica y miserable que viene por mas. El acto final todavía no se presento a escena, pero la trama de traiciones y disputas permiten a este autor prever desde la distancia un final nada feliz para las mayorías populares.
Una derrota histórica
Julio 17, 2008 por Munsel
Escrito en Uncategorized | Etiquetado politica, socialismo, campo, clase media, caceroleros, kirchner, movilizacion, buenos aires, montoneros, retenciones, peronismo, oligarquia, palermo, derecha, cristina, recoleta, campo popular, izquierda, derrota, imbeciles, montonerismo, poder popular, congrso, votaciones | 3 comentarios
3 comentarios para “Una derrota histórica”
Escribe un comentario
Archivos
- Agosto de 2008 (1)
- Julio de 2008 (4)
- Junio de 2008 (13)
Blogroll
-
Entradas recientes
- Vergüenza de clase - Por Alejandro Seselovsky
- Operación Margarina
- Plan Canje - Por Santiago O’Donnell
- Una derrota histórica
- Žižek
- Subtes
- Barcelona
- La izquierda inmaculada
- José Feinmann: La clase media, cuando satisface sus ingresos, quiere ser oligárquica y tiene terror a ser pobre
- Diario Perfil
- Ataque de colonos israelies a pastores palestinos
- 20 Aniversario de la muerte de Nahuel Moreno
- Gaviotas Blindadas - La historia del PRT-ERP
- ¿Qué arreglar? Por E. Aliverti
- CARTA ABIERTA PARA DESTRUIR ALGUNOS MITOS
Etiquetas
agrario argentina ataques brigada simon bolivar buenos aires cacerolas caceroleros campo Che Che Guevara clase media consoladores derecha derecha criolla fascismo fascismo criollo fascistoide gorilas guerrilla historia personal IP kirchner lilita lucha de clases macri mas memoria montoneros movilizacion pagina 12 Paris peronismo ping politica prt pst pts retenciones revolucion socialismo spam tecnologia tilingueria Toronto transformacion
No sueñen, los montoneros y cia. estan definitivamnte derrotados, si quieren hacer la revolución, vayan a Cuba o Venezuela, a
La cuestion de las “revoluciones” , no caminan más, el pueblo demostró darles la espalda, porque son ni más ni menos ,zanganos que quieren vivir del trabajo ajeno, lo demás chamuyo barrato y fuera de tiempo, así de simple.-
Hicieron muy bien los bolivianos en liquidarlo, se han salvado muchísima vidas de este asesino patologico.-